Los hombres nos hemos jactado históricamente de nuestra posición dominante de la raza humana. Los "mejores" guerreros, exploradores, científicos, cocineros, deportistas, políticos, doctores, músicos, filósofos, etc... son todos del género masculino.
Esto nos ha elevado el ego a tal nivel, que no es sorpresa para nadie que los hombres nos consideremos "indispensables" en este planeta, y lo que es peor, nos llegamos a creer superiores, producto del
machismo impregnado en la consciencia colectiva.
Pues la verdad señores, es que estamos completamente equivocados...
No voy a perder el tiempo valorando los aportes de los hombres en el progreso y desarrollo de la humanidad, ya que a mi criterio eso es una cuestión de marketing... la base de este análisis es exclusivamente científico.
La esencia incompleta
La concepción se logra al juntar una pareja de cromosomas, XX para hembra, XY para macho. Hasta aquí nada extraordinario, pero mucho ojo con lo que nos cuenta
nuestra omnímoda wikipedia:
la pérdida de uno de los segmentos de X dio lugar a la forma estructural del cromosoma Y
Es decir... la premisa bíblica que la mujer salió de una costilla del hombre es absolutamente falsa, y de hecho es todo lo contrario: la esencia de los hombres es sólo una parte de la de las mujeres.
La semilla innecesaria
El
espermatozoide es tan sólo el organismo portador de la información genética del padre.
Una ovejita llamada Dolly nos enseñó en 1996, que puede formarse una nueva vida (sí, los clones están vivos) a partir del ADN de un espécimen adulto y un óvulo, es decir, materia prima no necesariamente provista por machos.
Una verdad incómoda
Las mujeres no nos necesitan para la supervivencia de la raza humana. Los avances de la ciencia moderna han demostrado claramente que los hombres somos prescindibles.
Si queremos buscar compatibilidad de esta lógica con la teoría de la evolución, estamos obligados a encontrar una razón para nuestra existencia... aquí es donde el amor juega un papel clave.
Estaremos en este planeta mientras las mujeres disfruten de nuestra compañía, por lo que aconsejo seriamente a todos nosotros los hombres... no es suficiente con homenajearlas un día al año, su felicidad debe ser por lógica nuestra misión de vida.
y a ustedes mujeres, que aguantan nuestra insolencia sabiendo que no nos necesitan...gracias por permitirnos existir.